
María acaba de cumplir 40 años. Tiene un buen trabajo, dos hijos, un marido y sabe andar perfectamente sobre unos tacones de 15 cm. sin perder el equilibrio. Un equilibrio que le es muy difícil mantener en su día a día.
Su madre no trabajo nunca. María nunca quiso ser como ella. Desde muy pequeña tubo claro que ella trabajaría y que no seria ama de casa. Siempre decía que ella rebajaría para poder pagar a otra que le hiciera lo que su madre hacia todos los días. Pobrecilla.
A los 38 le recetaron Prozac por primera vez. ¿Porque? Pues porque no era capaz de admitir su incapacidad para ser "perfecta" en el trabajo, controlar el "perfecto" crecimiento de sus hijos y que su casa "perfecta" pudiese salir en "Elle Deco", ponerse contorno de ojos todos los días y además ir al gimnasio. Eso sin contar cocinar platos de diseño, hacer tartas maravillosas, tener actualizado su perfil de Facebook y leer los correos electrónicos. Además, sacar tiempo para tomar café con sus amigas, no llegar tarde a las reuniones escolares y mantenerse "perfecta". Ah, también llevar las mechas actualizadas, las cejas depiladas, leer algún libro para continuar culturizada y mantener las cuentas corrientes en positivo.
María hoy no sabe a que renunciar. Demasiada presión. Ella no sabia que iba a ser tan difícil. Ella no sabia que lo iba a tener que controlar todo ella solita. Nadie le contó que aunque su pareja tuviese voluntad para compartir, con la voluntad no basta. El nunca será capaz d
e percatarse de que los baños están sucios, el cesto de la ropa sucia rebosa y hay que comprar nocilla para la merienda de los niños. Voluntad es lo que tiene ella de llegar a donde es imposible llegar. Voluntad de levantarse antes para dejar la casa recogida, voluntad de acostarse con la comida del día siguiente preparada y voluntad de planchar y ordenar los armarios aunque sea una vez a la semana. Voluntad. Que palabra mas fea. ¿Por donde empezar? Renunciar al trabajo no puede, y además no quiere. A lo que representan los niños ni se lo plantea. ¿La casa? Claro, a veces. Total, que al final llega a la conclusión de que a lo único que puede renunciar es a ella misma. Y entonces se acuerda de su madre y piensa: "Que inteligente fue" maldiciendo el momento en el que decidió que ella iba a ser una mujer moderna, trabajadora y liberal. ¿Para que? Pues para nada. Para trabajar por la mitad de dinero que un hombre fuera de casa y el triple dentro.Eso si, tiene un dia dedicado a ella. El 8 de Marzo. Que ni siquiera es festivo, hasta eso el injusto. El dia del "trabajador" si lo es.
Dedicado a todas las "Marias". Feliz dia de la Mujer Trabajadora.
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